4 claves para transformar la procrastinación en una herramienta para tu crecimiento personal

Hola a todos!!! El artículo de hoy quisiera dedicarlo a una acción que en mayor o menor medida todos la hemos vivido: la procastinación. 

Si te suena familiar la frase "el lunes empezaré...", "mañana me voy a dedicar a..." entonces es posible que te hayas preguntado: ¿cómo puedo dejar de procrastinar?

Antes de contestar a esta pregunta veamos juntos que creemos que significa posponer nuestras acciones y qué funcionalidad tiene. 

¿Para qué procrastinamos?

Atrasar una acción es un acto defensivo que creamos ante una emoción que queremos evitar.

Algunas veces esta emoción no está muy visible y podemos creer que somos perezosos pero lejos de su función. Les propongo que se detengan un momento para ver qué han postergado. A veces "hacer esa llamada a tal amistad" nos enfrenta a una incomodidad que no estamos dispuestos a sostener; o "ir a una empresa a presentar mi candidatura" nos remueve nuestras propias inseguridades sobre la propia valía dándonos miedo.

Para cada uno de nosotros el saber qué procastinamos es una herramienta para conocer de nosotros mism@s que aspectos de nuestras vidas o emociones son necesarias superar y transformar.

¿Crees que procrastinar te libera?

Dejar para mañana lo que tenemos para hacer en el presente no es un acto de liberación. Podríamos creer que al posponer y atrasar esa acción, en nuestro presente, nos liberamos de ella pero no es así ya que se transforma en preocupación.

¿Crees que es parte de tu plan de futuro?

Si la procrastinación es parte de tu plan de acción de futuro o del proceso hacia el logro de objetivos, tendríamos que detenernos a reflexionar sobre qué esta pasando, ya que no es una acción que postergamos porque dentro del conjunto de acciones hay otras que son prioritarias, sino que al detener esa acción detenemos el progreso del proyecto. 

Postergación saludable Psicoemo Psicologo en Barcelona

Y ¿cuando postergar es saludable?

La postergación es una herramienta si la utilizamos para aclararnos antes de tomar una decisión o está considerando el plan de acción general que tenemos y para concretarla necesitamos hacer algo antes. Por ejemplo, si necesito llamar a una empresa por un trabajo antes es importante que me informe sobre la empresa, averiguar si alguien conoce alguien que me facilite el ingreso, etc. por lo que postergamos porque es necesario y mas beneficioso. Es decir, que en ese momento nos damos cuenta que existe otra situación que requiere nuestra atención.

En estos casos no sentimos angustia por demorar lo que íbamos a realizar sino que es parte de la estrategia de acción y así la postergación es una aliada para nuestro bienestar.

¿Postergación o procrastinación?

Es fácil identificar si la postergación se transforma en procrastinación ya que nos causa malestar interno como angustia, frustración, recriminaciones y/o culpa y generamos un conjunto de excusas para aplacar y lidear estas emociones.

¿Cómo dejar de sentir la culpa y la angustia? Benditas excusas!!!

Para poder sostener esta necesidad de dejar pendiente alguna acción u objetivo la rodeamos de excusas de diferentes tipos y naturaleza.
Las que hacemos responsables a los demás como “es que mi hijo me necesita entonces no me puedo ocupar” hasta las relacionadas con lo místico “es que si no se dio por algo será…”. 
Algunas pueden ser ajenas a la acción postergada “es que ahora estoy muy ocupad@”, o pueden estar relacionadas con ésta “es que es muy difícil y desagradable…”
Otras pueden relacionarse con impedimentos propios “es que estoy deprimid@…” o responsabilizamos a otros aspectos externos a nosotros “es que si tuviera dinero…” o son pensamientos mágicos “es que si lo dejo se va a ir solucionando solo…” 

En cualquier caso las excusas tienen la función de disminuir la ansiedad que nos produce el objetivo a realizar y la culpa por postergarlo, aunque esta función es totalmente engañosa, hay un falso alivio.

A pesar de postergar no nos olvidamos de lo que quisimos o tenemos que hacer por lo que nos deja totalmente pendientes, nos angustia, nos frustra, nos produce culpa y todas las excusas que nos hemos puesto no alcanzan para eliminar estas emociones.
Si nos quedamos pendientes de lo que postergamos no nos ayuda a centrarnos en el presente, nos deja colgados de un pasado que no sucedió y de un futuro de promesas en donde creemos que vamos a realizar la acción. La postergación nos conecta con una sensación de estancamiento.

Los condicionamientos que creamos a la hora de concretar una acción ¿cuántos tienes tu?

No sólo las excusas externas nos ayudan a postergar sino también lo que pretendemos de la acción a realizar.

Es otro aliado de la postergación y que nos ayudan a ponernos mas excusas para demorarla en su realización.
Estas pueden ser:

  • La acción se transforma en inalcanzable y poco realizable. Un ejemplo de ésto puede ser que pretendemos mucho en poco tiempo.
Postergar o procrastinar Psicologo en Barcelona
  • Aparece una necesidad imperiosa de hacerlo perfecto sino no serviría hacerlo.
  • La exigencia es tal que nos incapacitamos en poder realizarla.
  • Activamos nuestro miedo al fracaso, si no logramos hacerlo correctamente somos un fracaso.
  • Si no tenemos todo lo que creemos necesario para su realización no la comenzamos.
  • Exigirnos hacerla totalmente solos sin ningún tipo de ayuda o acompañamiento.
  • Tenemos que tener todo bajo control para no equivocarnos porque tememos ser juzgados en nuestra valia.

 Ahora dirán ustedes ¿cómo hago para dejar de postergar?

La psicoterapia utiliza la postergación como punto de partida para el cambio, ya no un problema en sí mismo sino un síntoma que refleja una situación más compleja y que nos ayuda a hacerla visible.

La posterganción nos muestra que detrás de esa acción demorada hay un sufrimiento o un bloqueo más profundo, el cual tratamos de evitar. Aunque sabemos que la evitación no resuelve el problema por lo que nos quedamos con él, además le sumamos todas las emociones que conllevan procrastinar.

4 preguntas claves para transformar la procrastinación en una herramienta para tu crecimiento personal

Te invitamos a que reflexiones sobre aquello que estas postergando y para qué necesitas hacerlo.Aquí te brindamos 4 preguntas que te ayudarán a conectar más contigo mism@:

1- ¿Qué significado tiene para ti concretar esta acción?

2- ¿Qué tipo de vínculos, personas, emociones o situaciones están relacionadas a esta acción?

3- ¿Qué consecuencias tendría en tu vida concretar la acción postergada? ¿Qué estamos evitando al demorarla? ¿De qué emociones nos está protegiendo esta decisión de no hacer?

4- Al no concretarlo ¿en qué espacio emocional y psíquico nos dejamos a nosotros mismos? En que nos estamos limitando no cumpliendo nuestros objetivos.

Al darnos cuenta de lo que realmente está pendiente en nuestras vidas abre la posibilidad de ocuparnos de ella, además de desligar el monto emocional que le hemos enlazado a la acción postergada y así poder realizarla en sí misma desde una mirada presente, desprovista del peso de nuestras experiencias pendientes.

Un saludo para todos,
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Jaquelina Pievaroli
Psicoemo - Psicólogo en Barcelona

Ps. Jaquelina Pievaroli

Psicóloga y autora de artículos para la reflexión del Centro "Psicoemo - Psicólogo en Barcelona". Ofrece un espacio para aquellas personas que necesitan un acompañamiento, en este momento de sus vidas, desde la Psicoterapia Individual o Terapia de Pareja. El objetivo es abrir un camino de crecimiento y superación para aprender a vivir mas felices.

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